Las chimeneas, restos del pasado conservero

Desde el siglo XIX y hasta la década de los años 90 del siglo XX, la industria conservera fue el motor de la economía molinense. Constituyó el eje industrial de la villa por sí misma como por las industrias auxiliares que aglutinó a su alrededor.

A partir de los 90 los edificios fabriles se abandonan y prácticamente se destruyen. Este hecho se agrava por su situación en el centro urbano. Esta ubicación acelera la desaparición condicionada por los nuevos ordenamientos urbanos.
En cualquier caso quedan las viejas chimeneas, diseminadas por todo el casco urbano, como testigo de aquella actividad conservera y auxiliar.
Los ejemplares conservados son 7. Cinco de los cuales pertenecen a factorías conserveras y 2 a otras industrias auxiliares.

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